Muchas veces, algunas Ladies que están trabajando en relación de dependencia nos preguntan: ¿Cuándo es el momento o cuándo vale la pena pasar de ser empleada a ser emprendedora?

Al momento de despedirte de tu jefe, existe lo que se llama la “etapa cero” que es una etapa de introspección en la que formularse algunas preguntas que ayudan a abordar esa transición de empleado en emprendedor desde los aspectos personales. Despedirnos del sueldo a fin de mes, del aguinaldo, de la comodidad, del desconectarse del trabajo a las 18:00 hs y de tener un fin de semana sin pensar en nada laboral, no es algo fácil de dejar. Para aquellas que tienen la fantasía de emprender, les dejamos algunas preguntas que deberían hacerse, antes de tomar una decisión:

  1. ¿Es el mejor momento?

No, y puede que nunca lo sea. Siempre va a haber algo que tu lado más racional trate de decirle a tus ganas de emprender como una manera de supervivencia. Que si me va a ir bien, que si mi familia me va a apoyar, que si me voy a arrepentir. Está bien hacerse estas preguntas, pero no dejes que se transformen en inseguridades que te impidan dar el salto que tanto quieres.

  1. ¿Qué es lo que te motiva a Emprender?

Por ejemplo, si la motivación es básicamente que estás harta de tu jefe, tal vez lo que necesitas es cambiar de área para tener otro jefe, o cambiar de empleo para no verlo más: emprender no es la única alternativa y tampoco es para todo el mundo. Si lo que te viene a la mente cada vez que pensás en emprender es la figura idílica del “emprendedor feliz”, tenés que saber que eso no es real. El emprendedor no tiene problemas de empleado, ¡pero tiene problemas de emprendedor! Así que en realidad lo que uno elige es qué tipo de problemas puede que vaya a tener.

  1. ¿Tengo ahorros?

Por más que tengamos una muy buena idea acompañada de un gran talento, es un error pensar que vamos a tener un sueldo relativamente estable al poco tiempo de haber renunciado. Debemos estar preparadas para todos los imprevistos. Si estás pagando un crédito, tenés familia a cargo, generás el único ingreso de la casa y llegás con lo justo a fin de mes es bueno que seas consciente de que emprendimiento y estabilidad económica no suelen ir de la mano. Y al contrario, si no tenés una estructura de gastos considerable y tenés financiamiento para emprender, que no te venza el temor de que nunca sea el momento justo: no existe el momento perfecto. 

  1. ¿Estoy preparada para esto?

Es clave preguntarnos cómo vamos a sentirnos después de la euforia inicial y si realmente estamos preparadas para emprender (aunque en realidad, nadie lo está y se aprende sobre la marcha). Tenemos que ser sinceras con nosotras mismas. ¿Soy autogestiva? ¿Tengo disciplina? ¿Tolero la frustración? Tener claro con qué habilidades, capacidades, experiencias (no necesariamente como emprendedor) una cuenta para emprender. Y qué defectos o falencias también pueden llegar a incidir.

En los primeros días de emprender, es posible que sientas que en la misma estructura que te achataba cuando eras empleada, también había algo de contención: compañeros de trabajo, tareas planificadas, decisiones en manos de otros, horarios fijos, etc. Habrá etapas donde las cosas no salen, como sucede en otros aspectos de la vida.

  1. ¿Estoy dispuesta a trabajar más que antes?

Si, ser tu propia jefa puede ser mil veces mejor, pero no es gratis. Tenés que tener en cuenta que inevitablemente vas a estar pensando 24/7 en tu negocio, o por lo menos la mayor parte del tiempo. Independiente que tengas técnicas para desconectarte, cuando tú eres la responsable de que tu negocio funcione, es súper natural ponerle muchísima energía y tiempo a tu emprendimiento. La clave está en saber equilibrar.

  1. ¿Voy a estar sola?

Al momento de emprender, podés decidir hacerlo sola o junto con alguien, pero sea lo que decidas, es importante que no te aisles. Nuestros Networking Brunch son ideales para conocer a otras mujeres que están en la misma situación, hacer alianzas, conseguir aliados para tu idea de negocio, inspirarte, darte fuerzas y aprender.

Esperamos que estas preguntas les sirvan de guía para tomar la decisión que consideren mejor para ustedes. Nos gustaría saber: ¿Cuántas de las Ladies que nos leen están en esta situación?